Karen llegó a la protectora el 19 de junio de 2024. Desde el primer día, hemos visto que es una gata muy miedosa, sensible a los cambios y a la presencia de personas desconocidas. Necesita tiempo y un entorno tranquilo para sentirse segura.
Aunque aún no se atreve a confiar del todo, Karen muestra pequeños avances cuando se le ofrece espacio, paciencia y rutinas estables. No es una gata que disfrute de las caricias, pero sí observa mucho a su alrededor y se refugia en lugares donde se siente protegida. Con el acompañamiento adecuado, podría ir ganando confianza poco a poco.
Buscamos para ella un hogar que comprenda su carácter reservado y esté dispuesto a respetar sus tiempos. No es una gata para quien busque afecto inmediato, pero sí para alguien que quiera ofrecerle una vida en calma, sin presiones, donde pueda evolucionar a su propio ritmo. Con cariño y constancia, puede encontrar la seguridad que necesita.
Kira llegó a nuestra protectora el 5 de octubre de 2026. Es una pastora alemana activa y sociable, una perrita con carácter que disfruta de la compañía de las personas y que se lleva muy bien tanto con adultos como con niños.
Es una perra con energía y personalidad propia. Con otros perros puede convivir, aunque no es especialmente sumisa, por lo que será importante tener en cuenta su carácter a la hora de buscar compañeros de convivencia.
Sin embargo, hay algo que debemos tener muy presente: Kira no es compatible con gatos, conejos o similares. Tiene instinto de caza, por lo que no es adecuada para convivir con ellos.
Kira busca una familia que disfrute de una perrita activa y que sepa respetar y entender su personalidad. A cambio, encontrarán una compañera sociable y muy buena con las personas.
Koi llegó a la protectora el 6 de julio de 2026 y, desde el primer momento, ha demostrado ser un perro muy sociable con las personas. Disfruta del contacto humano y se muestra cercano con quienes le dedican un poco de tiempo.
Es un perro fuerte, por lo que agradecerá una familia capaz de manejar su energía y tamaño con seguridad y responsabilidad.
Con otros perros se comporta bien. Cuando conoce a alguno nuevo, su primera reacción suele ser la curiosidad: le gusta acercarse e interesarse por ellos de una forma natural.
Koi espera encontrar un hogar donde pueda formar parte de la familia y seguir disfrutando de la compañía de las personas. Si buscas un compañero sociable y con ganas de compartir momentos contigo, quizá Koi esté esperando precisamente a alguien como tú.
Lazy es la madre de Mara y desde que llegaron a la protectora han estado siempre juntas. Comparten un vínculo muy especial y se apoyan mutuamente en todo momento. Al principio puede mostrarse tímida y reservada, especialmente en entornos nuevos o con personas que no conoce, pero con un poco de paciencia empieza a mostrarse tal y como es.
Una vez se siente más tranquila, Lazy sale a jugar con otros perros sin problema y se relaciona bien con ellos. Es una perra dulce y noble, de esas a las que todavía les queda mucho por enseñarnos a medida que van ganando confianza y seguridad.
Lazy llegó a la protectora el 9 de mayo de 2025, junto a Mara. Busca un hogar donde se respete su ritmo, se le ofrezca calma y comprensión, y donde pueda seguir descubriendo el mundo poco a poco. Es una perra maravillosa que merece una oportunidad real.
León llegó a la protectora el 20 de enero de 2026. Desde entonces se ha mostrado como un perro activo y muy sociable con las personas. Disfruta mucho del contacto humano y suele acercarse con buena actitud cuando alguien le presta atención. En la calle se muestra seguro y sin miedos aparentes. Durante los paseos camina con energía y a veces estira un poco de la correa, algo normal en un perro con su nivel de actividad, pero en general mantiene una buena actitud mientras pasea.
Es un compañero dinámico que parece disfrutar del ejercicio y del tiempo compartido con las personas. Buscamos para él una familia que tenga ganas de incluirlo en su rutina diaria y acompañarlo en paseos y actividades.
Lili llegó al albergue en junio del año 2019, demostrando desde el primer momento su carácter fiel a las personas, con quien es excepcional y cariñosa. Sin embargo, es un tanto celosa de otros perros, lo que le dificulta relacionarse con ellos. En consecuencia, necesita una familia que no tenga otros perros, así como tampoco gatos, ya que no siente afinidad hacia los mismo.
Dentro de casa es una perra muy tranquila, donde disfruta de sus juguetes y de bañarse. Es muy limpia, y nunca rompe nada. Lo que más le gusta es tumbarse en su camita, ya que le encanta. No obstante, Lili disfruta mucho del aire libre y, cuando sale de casa, es muy activa y fuerte, con lo que necesita hacer ejercicio para descargar toda su energía.
Actualmente se encuentra en una casa de acogida, ya que en La Protectora estaba muy estresada y, aunque le tiene mucho cariño a su familia acogedora, está deseando ser adoptada, para poder trasladarse a su hogar definitivo.
Lola llegó a la protectora el 28 de agosto de 2026 y, desde entonces, ha dejado claro que lo suyo es repartir alegría allá por donde pasa. Es una perrita súper sociable con las personas y disfruta muchísimo de recibir mimos y que la soben. Si hay alguien dispuesto a dedicarle un ratito de atención, ¡Lola estará encantada!
Con otros perros también se lleva bien. En la calle, además, es una perrita muy pendiente de todo lo que se mueve, observando lo que ocurre a su alrededor.
Lola es, en definitiva, alegría, simpatía y algarabía elevadas a la máxima potencia. Una perrita sociable, cariñosa y con mucha presencia que ahora necesita encontrar a las personas que quieran compartir su vida con ella.
Lucía llegó a la protectora el 9 de septiembre de 2026. Desde entonces hemos podido conocer un poquito mejor a esta perrita, que destaca por lo sociable y cariñosa que es con las personas.
Es una perra fuerte, a la que le encanta salir a la calle y disfrutar de sus paseos. Tiene energía y muchas ganas de movimiento, así que los momentos al aire libre son especialmente de su agrado.
Con otros perros, tiene una forma de relacionarse bastante efusiva. Es un poco brutica a la hora de acercarse e interactuar, por lo que necesita que se gestionen esos encuentros y que se le ayude a relacionarse de una manera más tranquila.
Mané llegó al albergue en diciembre de 2017, por lo que se ha convertido en uno de los perros más antiguos del albergue. Es un perro alegre, al que le encanta jugar y pasear, y que solo busca que le hagan caso y le presten atención. Ha salido varias veces en los paseos de fin de semana y se ha comportado estupendamente. Necesita una familia que sepa comprenderlo y darle el hogar que se merece después de tanto tiempo.
Marco llegó a la protectora el 1 de septiembre de 2026 y, desde el primer momento, no ha tardado en mostrarnos cómo es.
Es un perro súper simpático y cariñoso, de esos que consiguen hacerse querer enseguida. Es equilibrado y se lleva bien con otros perros, y su carácter hace de él un auténtico tesorete.
Ahora esperamos que aparezca esa familia que quiera darle la oportunidad de empezar una nueva etapa y descubrir todo lo bueno que Marco tiene que ofrecer.
Si buscas un compañero cariñoso, simpático y equilibrado, ven a conocerlo. Quizá Marco sea ese perro que estabas esperando.
Marta llegó a la protectora el 24 de septiembre de 2025 y, desde entonces, se ha ganado el cariño de todo el equipo. Es una perra sociable y muy cariñosa, de esas que disfrutan de la compañía humana y buscan estar cerca para recibir una caricia o compartir un rato tranquilo.
Convive bien con otros perros y sabe relacionarse, aunque no es una perra sumisa: tiene su propia personalidad y lo demuestra con seguridad, sin conflictos. Con las personas es cercana y afectuosa, y agradece muchísimo la atención y el tiempo que se le dedica.
Marta está lista para encontrar un hogar donde pueda seguir creciendo rodeada de cariño y estabilidad. Si buscas una compañera leal, expresiva y afectuosa, ella podría ser la perra ideal para ti.
Mei llegó a la protectora el 16 de julio de 2026. Al principio puede mostrarse un poquito tímida, por lo que necesita su tiempo para coger confianza y sentirse cómoda, pero cuando esa confianza aparece, descubrimos a una perrita pizpireta y muy pilla, con ese puntito de picardía que la hace especial. Le gustan los mimos y disfruta de recibir cariño cuando ya se siente segura.
Además, convive con otros perros sin problema, por lo que comparte su día a día con ellos con normalidad.
Ahora Mei espera encontrar una familia que respete sus tiempos, le dé la confianza que necesita y quiera descubrir poco a poco esa personalidad alegre y juguetona que guarda detrás de su timidez inicial.