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8.2.2021

EL DELITO DE ABANDONO

Por E.C.C., voluntaria de la Protectora, alumna de DeAnimals y del IPA.
Agradecimiento especial por su asesoramiento a Raquel López Teruel, profesora y asesora jurídica especializada en derecho animal de DeAnimals y el IPA.



Introducción.

Hoy en día, la mayoría de casos de abandono de animales son considerados delitos. A pesar de ello, pocas personas consideran como delincuente al que abandona animales. Y, sin embargo, lo es.
Hay otra cuestión que pasa desapercibida para la población y es que, el delito de abandono de animales no únicamente se refiere al abandono de un animal identificado a nombre de un responsable legal, sino que es extensible a cualquier animal no identificado, incluso si, dicho animal, no está bajo la tutela de aquella persona que lo abandona.

El abandono de animales se puede denunciar por dos vías, dependiendo del caso:

- Como infracción administrativa; según se regule, bien, en la correspondiente ley de Protección Animal de la Comunidad Autónoma de los hechos, o bien, en la Ordenanza Municipal de la localidad donde ocurra el abandono. Se trataría de los casos en que un animal es abandonado (sin mediar una cesión explícita) en un lugar seguro. Por ejemplo, alguien que lleva a un perro a una peluquería canina y no vuelve a por él.

- Como delito penal; en base al Código Penal español, que es la vía que vamos a ir analizando a continuación.

1. El delito de abandono en el Código Penal actual.

En 2015, la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modificaba la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal añadió el artículo 337bis que dice lo siguiente:

"El que abandone a un animal de los mencionados en el apartado 1 del artículo anterior en condiciones en que pueda peligrar su vida o integridad será castigado con una pena de multa de uno a seis meses. Asimismo, el juez podrá imponer la pena de inhabilitación especial de tres meses a un año para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales”.

¿Y qué animales menciona el apartado 1 del artículo anterior (el art. 337)?

a) un animal doméstico o amansado,
b) un animal de los que habitualmente están domesticados,
c) un animal que temporal o permanentemente vive bajo control humano, o
d) cualquier animal que no viva en estado salvaje.


Por tanto, desde 2015, el abandono de animales es considerado un delito público de tipo leve y como tal aparece en el Código Penal español.

2. Interpretación del artículo 337bis del CP.

Analicemos el texto del artículo:

1) "El que abandone un animal (...) en condiciones en que pueda peligrar su vida o integridad". Es decir, cualquier persona que abandone un animal en un lugar donde peligre su vida o integridad, tanto si está bajo su tutela legal (vivir en su casa o en cualquier otra propiedad privada), como si no, será castigado con una pena de multa y quizá también con una inhabilitación. El artículo no especifica que tenga que ser necesariamente el tutor legal de dicho animal el que comete el delito de abandono, sino que cualquier persona que traslade a un animal y lo deje en otro lugar en condiciones de desamparo, donde pueda peligrar su vida o su integridad por riesgo, por ejemplo, de atropello, depredación, ... dicha persona estará cometiendo un delito de abandono.

En el Código Penal, no se considera abandono la cesión voluntaria de un animal a una entidad de Protección Animal o un tercero, siempre y cuando no peligre su vida o integridad.

Tampoco contempla el Código Penal, el hecho dejar al animal sin cesión en un lugar seguro (peluquería, veterinario, protectora, …). Este caso, como se comentó, sería denunciable por vía administrativa.

2) "(...) un animal de los mencionados en el apartado 1 del artículo anterior", es decir, un animal doméstico o amansado, o de los que habitualmente están domesticados, o uno que vive bajo control humano, o cualquier animal que no viva en estado salvaje. Esto incluye perros, gatos u otros animales de los considerados domésticos que vivan en casas o propiedades privadas de personas; o que vivan en la calle o el campo, por el motivo que sea, dependiendo del humano para sobrevivir (basuras, restos de comida, puntos de pienso intencionales, ...).

3. Abandono de animales y la comisión de dos delitos.

El artículo 337bis del Código Penal, como ya hemos visto, condena el abandono cuando la situación que rodea dicho acto de abandono puede suponer un riesgo para la vida del animal o su integridad física o psicológica. No necesariamente tiene que sucederle algo dañino al animal, ya que puede ser rescatado antes de que eso ocurra. Por tanto, se condena la mera acción de abandonarlo en un lugar no seguro.

¿Qué ocurre entonces si, a consecuencia del abandono, el animal sufre un accidente?

La respuesta a esta cuestión es que, si esto sucede, en lugar de hablar de solo un delito de abandono, estaríamos hablando de la comisión de dos delitos: uno de abandono y otro de maltrato.

Veamos qué dice el artículo 337 del Código Penal en relación al maltrato de animales:
“1. Será castigado con la pena de tres meses y un día a un año de prisión e inhabilitación especial de un año y un día a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales, el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud o sometiéndole a explotación sexual, a
a) un animal doméstico o amansado,
b) un animal de los que habitualmente están domesticados,
c) un animal que temporal o permanentemente vive bajo control humano, o
d) cualquier animal que no viva en estado salvaje.

2. Las penas previstas en el apartado anterior se impondrán en su mitad superior cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:
a) Se hubieran utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida del animal.
b) Hubiera mediado ensañamiento.
c) Se hubiera causado al animal la pérdida o la inutilidad de un sentido, órgano o miembro principal.
d) Los hechos se hubieran ejecutado en presencia de un menor.

3. Si se hubiera causado la muerte de un animal se impondrá una pena de seis a dieciocho meses de prisión e inhabilitación especial de dos a cuatro años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.

4. Los que, fuera de los supuestos a que se refieren los apartados anteriores de este artículo, maltraten cruelmente a los animales domésticos o a cualesquiera otros en espectáculos no autorizados legalmente, serán castigados con una pena de multa deuno a seis meses. Asimismo, el juez podrá imponer la pena de inhabilitación especial de tres meses a un año para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.”


Si interpretamos este artículo en relación a un caso de abandono, tenemos:
- “por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente (a un animal de los mencionados), causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud” (337.1), es decir, si por omisión del deber de cuidado del animal (al abandonarlo), sufre lesiones que menoscaben su salud, se ha cometido un delito de maltrato.
- “Se hubiera causado al animal la pérdida o la inutilidad de un sentido, órgano o miembro principal” (337.2.c), o sea, si por omisión del deber de cuidado del animal (al abandonarlo), sufre un accidente y pierde una pata o la vista, por ejemplo, estaremos hablando también de un delito de maltrato.
- “Si se hubiera causado la muerte de un animal” (337.3). Cuando el abandono, que supone la omisión de un deber de cuidado para el animal, conlleva un accidente donde el animal pierde la vida, estamos también hablando de un delito de maltrato.

Por lo tanto, el delito de abandono, tal y como está expresado en el Código Penal, no implica necesariamente que el animal deba sufrir daño. Tan solo con que las condiciones de abandono puedan suponer un riesgo para él ya se trataría de un acto delictivo. Pero, si finalmente algo dañino le sucediera al animal, como ya hemos analizado, estaríamos ante la comisión de dos delitos: un delito leve de abandono y un delito menos grave de maltrato animal por omisión del deber de cuidado.

4. Colonias Felinas y el delito de abandono.

Los gatos de colonias, también llamados gatos comunitarios, son gatos domésticos (por su morfología, de la especie doméstica Felis S. Catus) que viven en libertad y dependen del ser humano para sobrevivir, ya sea de forma indirecta (basuras, por ejemplo) o directa (puntos de alimentación). Aunque no tienen una persona física responsable legal, dependen de una o varias para su supervivencia.

En las colonias felinas pueden ocurrir, como mínimo, dos supuestos de abandono:

Uno, quizá el más evidente, sería cuando una persona coge a un gato que está bajo su tutela y que ha vivido en una casa o propiedad privada hasta ese momento y lo deja en una colonia felina. Ese gato no sabe desenvolverse en la calle y estará aterrorizado, puede sufrir accidentes, ser atacado por otros animales, sufrir hambre, sed, enfermar...

El otro caso, menos evidente, pero que también supone un delito de abandono es el siguiente: una persona a la que puede molestarle la presencia de un gato callejero, lo captura y lo suelta en cualquier otro punto bien lejos de su zona habitual. Esto es un abandono también, aunque el gato no tenga un responsable legal humano. Ese animal estará desubicado e intentará regresar a su zona. Los gatos de colonia son territoriales y su hogar es el lugar donde viven, por este motivo muchos intentarán regresar allí, con los consecuentes peligros que puede encontrar en el camino (atropellos, depredación, …). Además, si se suelta en una colonia diferente a la suya y se queda allí, puede enfermar enseguida, ya que, en cada zona, los individuos que la habitan están inmunizados a ciertos virus felinos, pero no a otros, y un traslado de un gato a otro lugar puede suponer el contacto con un virus nuevo para el cual el animal no tienen defensas. O también puede suceder, al contrario, que la presencia de un nuevo gato contribuya a la introducción de un virus nuevo en la colonia para el que los integrantes de la misma no tienen defensas, con lo cual podrían llegar a enfermar y morir muchos gatos.
En ocasiones, por un peligro inevitable para los animales, algunas colonias felinas deben ser reubicadas en su totalidad. Pero en estos casos, dicha reubicación se realiza de una forma ética, estudiada, siguiendo un protocolo, con los permisos correspondientes y por personal cualificado para ello. Estas reubicaciones siempre son la última opción y solo deben realizarse cuando la vida de los animales peligra en el lugar donde se encuentran.

En definitiva, trasladar a un gato comunitario, un gato de colonia, de su lugar de origen a otro alejado es un delito de abandono, solo por el hecho de realizar el traslado (de mera actividad), y lo comete la persona que realiza dicho traslado, del mismo modo que también se comete un abandono cuando se deja a un gato casero en una colonia felina, siendo el que lo comete responsable legal del gato o no.

5. Tipos de abandono.

Veamos algunos tipos de abandono de animales, basados en casos reales:

- Abandono por parte de la persona que tiene la tutela del animal.
Es el caso más conocido o evidente y ocurre cuando la persona o personas que convivían con el animal deciden deshacerse de él y lo dejan en la calle, por tanto, en condiciones en que peligra su vida o integridad, desentendiéndose de su cuidado para siempre. Suele ocurrir con animales no identificados con microchip, ya que, en caso de poseer identificación, el delincuente podría ser inmediatamente localizado, tanto si el animal es rescatado con vida, como si aparece muerto (por ejemplo, víctima de un atropello). Este caso de abandono de animales sin identificación es
el que más frecuentemente se encuentran los centros de acogida para animales perdidos o abandonados
.
Cuando el responsable de un animal identificado con chip decide dejar de cuidar de él, no lo deja en la calle o en la carretera, sino que suele ceder formalmente la tutela del animal a un tercero o a una entidad de protección animal, hecho que no es constitutivo de delito.

- Abandono por parte de un tercero.
Esto sucede cuando una persona no responsable legal del animal lo coge y lo traslada a otro lugar lejano (incluso otra población) y lo deja allí en la calle sin el consentimiento ni el conocimiento de la familia legal del animal. Aunque parezca mentira, esto puede suceder. Un vecino al que le “molesta” la presencia del animal de otro vecino y, a escondidas, lo coge y lo abandona en otro lugar. Si el animal lleva chip y es rescatado tras el abandono, podrá regresar a su hogar, ante la sorpresa de aquel que lo abandonó.
Como caso especial, en este apartado de abandonos por parte de un tercero, habría que mencionar el caso de abandono que ocurre cuando un gato de colonia es trasladado a otra colonia sin informar, sin tener autorización para ello, sin un protocolo, etc. (caso explicado en el punto anterior).

6. Cómo actuar ante un caso de abandono.

Cuando encontramos un animal abandonado en la vía pública y no hemos presenciado el momento del abandono, lo habitual es contactar con el Ayuntamiento, que es el responsable de tener un servicio 24 horas de recogida de animales abandonados en su municipio, o bien con la Policía Local. Si se tiene el teléfono de la entidad encargada de dicho servicio municipal, también se les puede llamar directamente.
En el caso de presenciar un abandono, debemos saber que tenemos la obligación de ponerlo en conocimiento de la autoridad más próxima, tal como se regula en la Ley de Enjuiciamiento Criminal en su artículo 259:

"El que presenciare la perpetración de cualquier delito público está obligado a ponerlo inmediatamente en conocimiento del Juez de instrucción, de paz, comarcal o municipal o funcionario fiscal más próximo al sitio en que se hallare..."

Así, se puede actuar de la siguiente forma:

-> Llamar a la Policía Local, Nacional o Guardia Civil para explicar lo sucedido y poder comparecer para hacer una declaración. Es la vía más directa, pero no queda constancia de la llamada en la mayoría de casos. Una opción para que la llamada sea registrada puede ser llamar al 112, un teléfono donde queda grabada la llamada, o también utilizar la aplicación AlertCops.

-> Presentar, por escrito formal, una declaración donde se denuncien los hechos presenciados, lugar, fecha, persona que comete (si se conociera) o descripción física de la misma,… Este escrito se puede presentar al Ayuntamiento o Consejería correspondiente (vía administrativa) y al juzgado de guardia o fiscalía (vía penal). Este escrito se puede presentar de forma presencial, por correo o por vía telemática (recomendable).

¿Qué no se debe hacer al inicio? Difundir por redes de forma no reflexiva. Esta medida puede estar bien en algunos casos, como: después de una denuncia y resolución, para informar o crear conciencia social; o cuando necesitamos, por ejemplo, colaboración ciudadana para hallar a los culpables… Cada caso nos dirá qué hacer, pero difundir sin más, sin pensar en consecuencias, puede llegar a perjudicar al animal abandonado o interferir negativamente en la investigación y el proceso. En los casos con demandas, siempre mejor dejar la difusión para después, una vez realizada la denuncia correspondiente y cuando el proceso se haya iniciado o, incluso, haya finalizado. También puede ayudar la difusión en redes como medida de presión en el caso de que se archive el expediente sin ninguna actuación.

7. Responsabilidad de las autoridades ante delito abandono.

Como se ha mencionado en el primer apartado,actualmente, el abandono de animales es un delito público.
Legalmente, esto tiene las siguientes implicaciones:

1º) Toda persona que presencie un delito de abandono, como ya se explicó en el punto anterior, tiene la obligación de ponerlo en conocimiento de la autoridad más próxima (Ley de Enjuiciamiento Criminal, Artículo 259).

2º) La autoridad competente que reciba una notificación de un delito de abandono tiene el deber de tramitar la oportuna denuncia de oficio.

Así se regula en el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal:
“Los que por razón de sus cargos, profesiones u oficios tuvieren noticia de algún delito público, estarán obligados a denunciarlo inmediatamente al Ministerio Fiscal, al Tribunal competente, al Juez de instrucción y, en su defecto, al municipal o al funcionario de policía más próximo al sitio si se tratase de un delito flagrante (…)”.

Y también en el artículo 408 del Código Penal:
"La autoridad o funcionario que, faltando a la obligación de su cargo, dejare intencionadamente de promover la persecución de los delitos de que tenga noticia o de sus responsables, incurrirá en la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de seis meses a dos años"

Por tanto, todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como Juzgados de Guardia, Fiscalía… tienen la obligación de denunciar un delito de abandono en el momento en que les sea notificado. Y, si no lo hacen, pueden ser denunciados por incumplimiento de sus funciones y sancionados.

8. Conclusión.

Resumiendo:

Desde 2015, el abandono de animales, entendido como el acto que realiza cualquier persona que deja a un animal desprotegido en un lugar desconocido, donde puede peligrar su vida o su integridad, es un delito público tipificado en el Código Penal.

La persona que abandona no tiene por qué ser el tutor legal de dicho animal.

Si tras el abandono, desgraciadamente el animal sufriera algún tipo de accidente y acabara herido gravemente o muriera, podríamos encontrarnos con la comisión de dos delitos: uno de abandono y otro de maltrato animal por omisión del deber de cuidado.

Trasladar un gato callejero de un lugar a otro sin permiso también se considera un delito de abandono.

Cuando se presencia un abandono, inmediatamente hay que ponerlo en conocimiento de las autoridades correspondientes. Es un deber de todo ciudadano. Las autoridades, por su parte, tienen la obligación de denunciar de oficio un delito de abandono en el mismo instante en que les sea notificado; en caso contrario, estarán incurriendo en un incumplimiento de funciones que les puede llevar a una sanción.



Fuentes:
Código Penal español
Ley de Enjuiciamiento Criminal
Cursos y Blog de DeAnimals
Cursos y Blog del IPA

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